10 LUGARES DE BARCELONA NO APTOS PARA TURISTAS

Todo el mundo que viene a la Ciutat Comtal busca hacerse la foto frente a la imperturbable Sagrada Familia, se apiñan mientras recorren concurrido Mercat de la Boqueria, hacen cola bajo en la entrada para visitar el Parc Güell o toman el sol en un carísimo restaurante de la playa de la Barceloneta mientras beben sangría y comen paella. Pero existe una Barcelona real y un poco escondida, protegida de los ojos comerciales, de las guías de viaje y de la sugerencias de Chat GPT y TikTok. Son sitios ideales para visitantes que quieren descubrir la ciudad de verdad, lejos de las aglomeraciones, comida congelada, souvenirs cutres y freetours. Enclaves con historia y trasfondo cultural que los locales disfrutamos a diario sin el estrés ni la saturación del turismo masivo.

10. La Modelo, la cárcel de l’Eixample.

El antiguo centro penitenciario masculino La Modelo merece ser visitado tanto por su valor arquitectónico como histórico. Ubicado junto a la estación de Sants, refleja de forma fehaciente la represión constante que ha sufrido la gente progresista de la ciudad por motivos ideológicos.

-> La historia reciente y política de Barcelona no suele interesar tanto a los foráneos así que suele estar transitado por escuelas y familias locales.

09. Els Jardins de Mossèn Costa i Llobera en Montjuïc.

Si no los buscas no los encuentras. La montaña de Montjuïc está repleta de parques pero este es particularmente curioso. Ligeramente escondido en las cercanías del hotel Miramar, este jardín botánico es conocido comúnmente como el parque de los cactus por su abundante colección de plantas suculentas. Ideal para hacerse fotos que emulen lugares más exóticos pero cuidado con acercarse demasiado porque pinchan.

-> Al estar alejados de la zona de museos y tener un acceso básicamente pedestre y poco apto para personas con movilidad reducida, suele ser más transitado por personas residentes que buscan un espacio tranquilo por el que pasear.

08. Las iglesias románicas del Raval.

Por lo general los templos religiosos medievales tienen mayor presencia en la zona norte de Catalunya (y sus pinturas murales en el MNAC). De ahí la importancia de la existencia de la Iglesia de Sant Pau del Camp y, a escasos metros, la capilla de San Lázaro, pues son dos ejemplos de los escasos vestigios de arquitectura románica religiosa que aún permanecen en la ciudad (y en general en el sur del país).

-> Mucha gente teme pasear por el barrio por temas de inseguridad, pero en líneas generales es un lugar bastante tranquilo fuera de la época estival.

07. El baluarte escondido bajo el Mercat de Sant Antoni.

Ya no es únicamente la belleza exterior del mercado más emblemático del Eixample, es que bajo el mismo se encuentran a la vista los restos del antiguo baluarte construido a mediados del siglo XVII y que fue derribado para poder edificar el actual Barri de Sant Antoni. Parte de la muralla se ha mantenido en el gimnasio y puedes disfrutar de un resto arqueológico mientras corres en la cinta. Además puede disfrutarse cada semana del mítico mercado dominical con revistas, libros, cómics y todo tipo de coleccionismo.

-> Suele ser bastante tranquilo ya que la gran masa de viajeros prefiere las Ramblas y la Boqueria.

06. El parc del Tibidabo en la sierra de Collserola.

Por alguna razón se ha puesto de moda entre la gente joven ir a los Bunkers del Carmel cuando tienen unas vistas mucho más impresionantes desde el pico más alto de Collserola. Sin contar que el Tibidabo es de los espacios más interesantes del norte de Barcelona, con una más que llamativa iglesia modernista (que se avista desde el centro de la ciudad), un parque de atracciones ideal para los más pequeños y hasta un casino olvidado en medio de la montaña.

-> No suele interesar demasiado a los turistas por su lejanía, que implica usar un extraño transporte: els ferrocarrils.

05. El monestir de Pedralbes.

El Real Monasterio de Santa María de Pedralbes, ubicado en la zona alta de Barcelona, es un impresionante conjunto de monumentos con 700 años de historia que se conserva prácticamente intacto. Situado a los pies de la sierra de Collserola, se considera una verdadera joya del estilo gótico catalán. Tanto a nivel artístico como histórico es tremendamente interesante y merece la pena descubrirlo.

-> Curiosamente es de estos lugares a los que no van ni los propios residentes, a pesar de su innegable valor, ya que que se encuentra en una zona que aún siendo de las más exclusivas de la ciudad no es especialmente cómoda de transitar.

04. Los museos públicos y gratuitos de Passeig de Gràcia y las Ramblas.

El Palau Robert, el Palau de la Virreina y el Convent de Santa Mónica son tres edificios emblemáticos reconvertidos en salas de exposiciones. El Robert acoge fundamentalmente exposiciones relacionadas con cultura, comunicación y sociedad, La Virreina Centre de la Imatge se especializa en fotografía y diseño gráfico y el Centro de Arte Santa Mónica​​ Santa Mónica tiene un cariz más filosófico y reflexivo. Los tres son completamente gratuitos y están situados en las zonas más transitadas de la ciudad.

-> Rara vez aparecen destacados en ninguna guía turística por lo que, a pesar de estar frente a todo el mundo resultan invisibles ante unos ojos ávidos de imágenes de artistas concretos más que exposiciones más densas y didácticas.

03. El World Trade Center Barcelona

Este exclusivo complejo empresarial y de negocios diseñado por Henry N. Cobb, inaugurado en 1999 en el El Port Vell, destaca por su diseño inspirado en la forma de un gran transatlántico rodeado por Mediterráneo. Está más lejos de lo que a priori parece pero su estilo moderno y vanguardista lo convierten en un complejo realmente interesante para recorrer. En su interior, además de oficinas, hay un hotel de lujo, restaurantes, gimnasio, supermercados, farmacia, zonas de descanso y picnic y unas impresionantes vistas mar y montaña. Ideal para los amantes de los entornos de inspiración brutalista con vistas a la ciudad.

-> El problema es que existen bastantes restricciones en el edificio. No es un lugar para ir con la familia para que los niños jueguen y está totalmente prohibido acceder con vehículos o hacer sesiones de fotos en el interior.

02. La Torre Bellesguard: la Casa Figueras obra de Gaudí.

Más allá de la Basílica de la Sagrada Família, el Parc Güell, el Palau Güell, la Casa Batlló, la Casa Milà (La Pedrera), la Casa Vicens… madre mía, media Barcelona es de Gaudí. Pues bien, además de todas ellas, aún quedan más viviendas modernistas construidas por él en la ciudad. Ubicada en el barrio de Sant Gervasi, la Torre Bellesguard es una de las construcciones menos famosas del arquitecto pero no por ello menos atractiva. Inspirada por los restos del antiguo castillo de la Edad Media que se erigía en la finca, Gaudí incorporó elementos neogóticos en el diseño de la casa, creando una estructura que simula una imponente fortaleza medieval.

-> Las vistas son increíbles, no en vano se encuentra en la falda de una de las cimas de la sierra de Collserola, pero está lejos e ir expresamente quizás no compensa tanto. Solo apto para completistas de la obra del afamado proyectista catalán.

01. Barcino: La antigua Barcelona romana.

El Templo romano de Augusto, las tumbas de la Vía Sepulcral, el acueducto, las termas, la muralla o directamente los restos de la ciudad romana junto a la Catedral de Barcelona. Tenemos la ciudad repleta de ruinas romanas, algunas a la vista, otras más escondidas. Si estás paseando por el Gótico, que es más neogótico que medieval, y tienes ganas de ver espacios antiguos de verdad, date un recorrido por el MUHBA y verás lo que es bonum.

-> No es Roma ni Tarragona, porque Barcelona siempre fue una ciudad algo menor dentro del Imperio, pero sigue siendo igual de interesante a nivel cultural.

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